viernes, 25 de noviembre de 2016

Punto de partida


¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Qué apareció primero en mi vida, la pasión por las lenguas o las ganas de explorar el mundo?

Este dilema es lo que trato de representar a través de la imagen. Como bien han intuido mis compañeros en sus comentarios de la actividad “Una imagen y 1000 palabras”, no concibo el mundo de las lenguas y su enseñanza sin su componente cultural. De esta manera, mi concepción del mundo atiende a una realidad plurilingüe y multicultural. He aquí comienza mi punto de partida.
                                  
Detrás de la enseñanza de lenguas, está la figura del docente y detrás de la figura del docente se halla la persona y sus experiencias vitales. En mi caso, lo primero que me lanzó al abismo de las lenguas fue la pura necesidad que sentía de conocer realidades inmediatas totalmente distintas a la mía. Descubrir, experimentar y sentir; en definitiva, vivir intensamente como cualquier adolescente. Fue entonces cuando, como buena descendiente de una familia de agricultores, encontré la parte práctica de lo que se había convertido en una pasión: las lenguas y su enseñanza. La pasión pasó a convertirse en meta, la meta en sueño y el sueño se alcanzó después de  dedicación y sacrificio. 


Así fue como llegué al mundo de la docencia que es el que me ha conducido, en el aquí y en el ahora, a este Máster; y por ende, a la realización de este Portafolio Docente. De todos estos años en la docencia,  creo que algo se me presenta muy claro, y es el hecho de que en este gremio siempre hay un elemento X digno de reflexión, de ser cuestionado y de ser redefinido. Todo es mejorable, todo.

¿Qué llevo en mi mochila?

Hasta llegar al punto en el que me encuentro actualmente, sería conveniente que muestre aquello que llevo cargando en mi mochila durante estos años. Primeramente, en lo que concierne a mi formación académica; y en segundo lugar, en lo referente a la experiencia laboral.

Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Salamanca (1.996/2000). Licenciada en Filología Hispánica por la misma Universidad y la de Birmingham, Reino Unido (2000/2003).En Septiembre de 2003 participo en el programa  de Auxiliares de Conversación en  Roedean School, Brighton, Reino Unido; esto supuso mi primer y único contacto con la enseñanza de ELE. No obstante, se convirtió en una extraordinaria experiencia.  Fue un reto reconfortante abordar la dimensión cultural de la enseñanza de mi lengua materna junto con metodologías comunicativas; descubriendo en ello una fuente inagotable de motivación.  En el año 2004 tras realizar el CAP y el Concurso de Oposición de Profesores de Secundaria, comienzo a trabajar por la especialidad de inglés.  Desde 1996 y hasta el presente año, he simultaneado estudios con la EOI: C1 de inglés, B2 de francés y A2 de italiano. Todo ello reflejado en mi currículum profesional; apostadando siempre por reciclarme a  través de cursos, seminarios o inmersiones lingüísticas. No obstante, desde que mi vida laboral como Profesora de Secundaria nació,  he focalizado gran parte de mis esfuerzos en instruirme  en relación a proyectos en los que he participado activamente. Destaco dos principalmente: Coordinación de  Secciones Bilingües e Implantación del Portfolio Europeo de las Lenguas en Secundaria. Además de otros Proyectos de Innovación en relación con las TICs, con  Redes de Bibliotecas o la Enseñanza de Adultos presencial y semiprensencial.

¿En qué contexto me hallo en la actualidad? ¿A qué me enfrento en mi entorno inmediato?

 Si hasta ahora mi motor de arranque habían sido las Secciones Bilingües y el Porfolio de las lenguas, ahora lo son los distintos programas y modalidades ofertadas en Enseñanzas de Adultos. Los últimos años de mi vida he estado trabajando en Centro de Enseñanza de Personas Adultas (CEPA Plasencia), un contexto que nada tiene que ver con la realidad del aula de Secundaria. Distinto perfil de alumnado; modalidades de enseñanza: online, semipresencial y presencial; módulos y niveles:  Nivel I y II, cada Nivel tiene Módulo I y II; tres ámbitos en lugar de asignaturas: Comunicación, Científico y Social; y por último, el  currículo junto con contenidos, objetivos y evaluación.  

¿Qué implicación tiene esta nueva ubicación? Un replanteamiento total y absoluto de toda tu trayectoria laboral. Una vez que comienzas a asentar todos los principios necesarios y dispones de herramientas suficientes para acondicionar las Secciones Bilingües; te encuentras en un contexto que ni de lejos imaginabas. Encuentras que pese a lo depositado en tu mochilita, que pese a tus años de docencia te siguen surgiendo conflictos en el aula, nuevas necesidades de alumnos con perfiles bien distintos, la ineficiencia de la metodología o la tuya propia. Y es entonces cuando paras, y te preguntas: “¿qué debo mejorar?”, “Necesito resetearme. Todo ese bagaje no es suficiente”: me respondo. Y es entonces, cuando me doy cuenta  de  que necesito formación teórica nuevamente porque soy docente -dependiente; y sí, me frustro, me indigno porque todos esos marcos teóricos depositados en el recipiente de mi cabeza no logran cooperar. Y es entonces cuando, pese a que me cueste reconocerlo, me doy cuenta de que tengo grandes lagunas en mi formación pedagógica. Y es entonces cuando empieza mi nueva construcción como docente decente.



 Dejo un enlace de una escena de la película Dead Poets Society. Creo que todos como docentes o estudiantes, nos sentimos identificados con alguna escena de  ella.
  
¿Qué espero llegar a meter en mi mochila?
Lo primero, tomar conciencia  tanto de cuáles son mis necesidades actuales, como de aquellas que  pudieran surgir por el camino. De entre las presentes, la ya mencionada falta de praxis de la teoría aprendida. En segundo lugar, necesito retroalimentación y evaluación, tanto propia como externa. Tengo la sensación de que en muchas ocasiones el desajuste entre el currículo y las programaciones  llevan a los docentes al ocultismo; y si a eso le sumamos el miedo que tenemos al error, el resultado es que anulamos tanto el feedback entre compañeros como una posible evaluación y autoevaluación. En tercer lugar, se encuentra el intentar confiar y no mostrarme escéptica ante  Proyectos  X , a los que catalogo de “moda pasajera” antes de su implantación. Necesito verdaderamente, creer y confiar que este Portafolio me va a ayudar en ese proceso de reconstrucción que mencionaba. He de afirmar que el Proyecto del PEL en Secundaria, nunca me ha llegado a convencer. Bajo mi punto de vista, la disposición real de tiempo en la clase y la realización de éste era complicada; además, la Comunidad Educativa no lo llegó a valorar como un bien común, sino como otro trámite más que realizar para cumplimentar la Programación Anual de Centro y el Proyecto Lingüístico del mismo.  Esa concepción del PEL en Secundaria se traslada a mi desconfianza ante el Portafolio Docente  (que no indiferencia). Espero que llegue una  vuelta de tuerca con la que diga: “Ahí lo tienes Rocío, merecía la pena”.

 Así pues, considero que he de sacar de mi mochila todos estos prejuicios con respecto a Proyectos que se han ido fraguando en mí durante estos años; mi falta de empatía, en según qué contextos, con el alumnado y sus necesidades; el caer, por ajustarme a programaciones, en seguimientos exhaustivos de textos con ejercicios secuenciados en detrimento de otros aspectos también relevantes; el sentimiento de asfixia que me genera no cumplir la Programación aunque eso implique una práctica liviana de contenidos, sin afianzar, reforzar o ampliar otros y la eliminación del uso de la autoevaluación en los alumnos cuando no dispongo de más tiempo real, al considerarlo como herramienta superflua ( aún cuando soy consciente de que no lo es).Finalmente, el autoengaño al que me lleva el pensar, para reconfortarme como docente, que el haber cumplido con la Programación del Departamento implica que el trabajo está bien hecho.

No obstante, considero  que mis ganas de trabajar, la falta de miedo a que cuestionen mi trabajo y mi predisposición a afrontar nuevos retos y cambios; pueden ser muy beneficiosas en todo este proceso de reconstrucción.  Eso sí, aceptando el miedo al error como parte del proceso de aprendizaje y como elemento de  ese movimiento cíclico que nos ayuda avanzar.  El siguiente vídeo refleja a la perfección lo que he intentado expresar anteriormente

Como ya mencioné en mi experiencia, apenas tengo práctica en el mundo de la enseñanza de ELE; lo cual me alivia porque soy una página en blanco dispuesta a absorber todas aquellas herramientas proporcionadas en cooperación, así como a manejarlas y dominarlas. A eso se suma que mi experiencia en Roedean School fue tan enriquecedora  que me llevó a fijarme  un objetivo más: estudiar este Máster y tener la oportunidad de convertirme en  profesora de ELE algún día. Porque, además, hay un pequeño gran sueño detrás de todo este goteo de carencias. Es el sueño de poder conseguir un puesto como Profesora en el Exterior por el MECD. Trasladarme con mi pequeño y  que él adquiera lenguas, experimente otras realidades y se empape de  todo aquello que  el mundo de la enseñanza de lenguas  pueda reportar a una de tantas madres- profesoras de las que aún soñamos.




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